
Las extremidades descansan simulando una muñeca de trapo. La mujer que yace sobre el sofá duerme desnuda con las piernas flexionadas, semiabiertas. Alguien tocó a su puerta esta noche, alguien que ya se marchó. Las sábanas absorbieron los olores ácidos y las paredes resintieron los sonidos secos y entrecortados.
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